Donde ha estado hoy Borriquete va muy pocas veces al año, cuando lo hace es porque así lo aconseja algún temporal. Hoy quien lo ha invitado a visitarlo ha sido el dichoso cierre perimetral. Esta zona es frecuentada por jóvenes ranos, lugareños y también algún foráneo. No ofrece demasiada dificultad. En esta época del año, los chicloideos se suelen acercar por allí, y eso es lo que andaba buscando el Borrico. Enseguida empezó a ver tanas vacías de chicletos, algunas delataban que su antiguo morador daba la talla, alguno habrán dejado se decía, pero no, muy pocos habían dejado, estos jóvenes son jóvenes pero también son "espabilaos". Empezaba Borriquete a sospechar que algún barril iba a ver, casi siempre cuando busca una cosa encuentra otra. Y así fue, pero no esperaba verlo de esa manera. Aún llevaba la boya en la mano para evitar que los demás accesorios que cuelgan de ella se fueran enganchando en el fondo, pues apenas habría 1 metro, cuando apareció el epinephelus todo lo largo que era entre unos bloques. Borriquete se paró en seco y dio marcha atrás,- luego se arrepintió de no haber intentado disparar, pues de haber fallado, igual más tarde lo hubiera podido sacar-. Dejó su boya y se acercó ya preparado, pero el barril, cansado de esperar y se había escondido. Borriquete busco una piedra adecuada que colocó entre su cinturón y el traje, ya que era tan poca la profundidad que resultaba difícil sumergirse sin estar pataleando de forma grotesca. Tuvo suerte y pudo verlo bajo la roca, fue un poco laborioso el sacarlo, aunque temió que le hubiese costado más. Al poco aparecieron dos lechas despistadas en unos 3 metros de agua.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
ATÍPICA PESQUERÍA
Donde ha estado hoy Borriquete va muy pocas veces al año, cuando lo hace es porque así lo aconseja algún temporal. Hoy quien lo ha invitado a visitarlo ha sido el dichoso cierre perimetral. Esta zona es frecuentada por jóvenes ranos, lugareños y también algún foráneo. No ofrece demasiada dificultad. En esta época del año, los chicloideos se suelen acercar por allí, y eso es lo que andaba buscando el Borrico. Enseguida empezó a ver tanas vacías de chicletos, algunas delataban que su antiguo morador daba la talla, alguno habrán dejado se decía, pero no, muy pocos habían dejado, estos jóvenes son jóvenes pero también son "espabilaos". Empezaba Borriquete a sospechar que algún barril iba a ver, casi siempre cuando busca una cosa encuentra otra. Y así fue, pero no esperaba verlo de esa manera. Aún llevaba la boya en la mano para evitar que los demás accesorios que cuelgan de ella se fueran enganchando en el fondo, pues apenas habría 1 metro, cuando apareció el epinephelus todo lo largo que era entre unos bloques. Borriquete se paró en seco y dio marcha atrás,- luego se arrepintió de no haber intentado disparar, pues de haber fallado, igual más tarde lo hubiera podido sacar-. Dejó su boya y se acercó ya preparado, pero el barril, cansado de esperar y se había escondido. Borriquete busco una piedra adecuada que colocó entre su cinturón y el traje, ya que era tan poca la profundidad que resultaba difícil sumergirse sin estar pataleando de forma grotesca. Tuvo suerte y pudo verlo bajo la roca, fue un poco laborioso el sacarlo, aunque temió que le hubiese costado más. Al poco aparecieron dos lechas despistadas en unos 3 metros de agua.
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5 comentarios:
Borrico, cette fois tu as suivi mon conseil. Tirer sur un mérou qui mesure la taille minimale n'est pas pour les ânes, mais pour les personnes qui respectent la loi. D'un autre côté, tirer avec le fusil sous-marin sur tous les poissons que vous trouvez sans avoir la taille minimale légale, est la chose la plus proche d'un âne, qui braille et braille, ou donne des coups de pied et de pied, à gauche et à droite, sans plus d'intelligence que son cul. .
Hay que ir a punta cangreja, me han dicho que en estas fechas corren buenos barriletes y algún chicloideo.
Por cierto veo que tienes un atento seguidor francés.
Excusez-moi, cher anonyme, auriez-vous l'amabilité d'indiquer à l'âne où se trouve cet endroit que vous dites être une oasis pour la chasse sous-marine?
C'est ça, l'âne n'arrête pas de brair et de donner des coups de pied excessifs et de capturer des pièces illégales en fonction de leur taille. Un tel nom n'est peut-être pas le plus approprié pour un personnage comme lui, peut-être que son nom correct devrait être un énorme âne.
¡Hombre! Creía que este blog solo lo miraba el gabacho poeta. Pues si, punta cangreja seguro que tiene algo ahora, en este tiempo todas las pesquerías se multiplican, lo que pasa es que me pilla un poco lejos.
señor anónimo francés, veo demasiada hostilidad hacia el sabio borriquete.
Parece que le moleste que sea un experto pescador submarino.
¿No será usted miembro de alguna asociación antipesca o anticaza?
Por cierto, buenos tiempos para los chicletos... ya se estan acercando a sus zonas querenciosas, entre cala zurullo y punta monete, van saliendo buenos ejemplares
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