sábado, 26 de diciembre de 2020

Sale el sol entre Tiñoso y Cope

 




jueves, 24 de diciembre de 2020

Del cuartelillo a cala Ofelia al cencerro bambolea



 De los abruptos acantilados de Cartagena llegamos hoy a Cala Ofelia. Aquí la costa se suaviza, empero, sus fondos también  pueden dar alguna sorpresa. 

martes, 22 de diciembre de 2020

Día de la lotería de Navidad


 No es el gordo, pero la pedrea también da gusto 

sábado, 19 de diciembre de 2020

Enseñando al cuartelillo el nuevo traje de rano

Ya salió el sol, en un ratico estoy abajo 


 

lunes, 14 de diciembre de 2020

De vuelta por el cortijo perrofláutico


 Tenía esperanza el borrico de que al estar la mar ayer en el cortijo, fuerte y mucho más turbia que hoy, los velociraptores habrían descansado. Pero no, no descansaron. Venía ya de vuelta con un triste chicloideo,  cuando al doblar una punta, una preciosa lubina se acerco a echarle una mirada, el borrico, quizás queriéndola asegurar esperó demasiado, como siempre, y la lubina dio media vuelta y se fue, como siempre. Siguió Borriquete paralizado en el mismo sitio maldiciendo su dichoso miedo al fracaso, cuando, pese a no ser un cartero sino una lubina, ésta también llamó dos veces y volvió a echarle otra mirada, éste, conforme venía le disparó y consiguió con su arpón y aquella, hacer un magnifico espeto. Ya más animado, bajó a una tana que a la ida no la había mirado, porque siempre la ve vacía, en esta ocasión tenía premio, otro chicloideo. Algo es algo.    

martes, 8 de diciembre de 2020

viernes, 4 de diciembre de 2020

TÍPICO DÍA DE CUARTELILLO



 Borriquete ya tiene su nuevo traje de rano, empero aún no lo ha estrenado. No sabe cuanto plomo más necesitara, pero seguro que un par de kilos por lo menos. Por eso, para ir al cuartelillo ha preferido llevar el que está usando últimamente, y subir el rosario de escalones más descansado. El plomo se hace muy pesado, por contra, el chicloideo se sube con alegría.  

martes, 24 de noviembre de 2020

UN MARTES POR LA MAÑANA

 


Me decía esta mañana un colega en mediamark: ¡se ven más tonetes que chicletos!. Es verdad, hace bien poco, clavé un barrilete que causó asombro entre los que han visto bastantes, siento no haberle sacado alguna foto, debía de tener prisa por algún motivo y no quise perder tiempo. Llamo mi atención el que junto a él hubieran tanas recientes de chicletos vacías. ¿Cómo no lo han visto? me dije. Y no es que fuera un epinephelus itinerante como ocurre a veces que al verse sorprendido se esconde en la primera piedra que ve, además llevaba de escuderos a varios meritos pequeños que respeté como buen rano responsable. Su escondite no tenía dificultad, ni por la profundidad ni por la complejidad de su cueva. El tonete siempre ha sido apreciado, aunque yo prefiera un buen higo sonrosado. 

sábado, 14 de noviembre de 2020

CORTIJO DE LOS PERROFLAUTAS

 Ayer Borriquete visito el cortijo, desde el pasado invierno no había estado. Es una zona muy buena, el único pero es que como su recorrido se hace siguiendo el acantilado, si otro rano ha pasado un poco antes, -como es habitual en la actualidad-, el salir de bolo está garantizado. Empero, como dice un amigo visitante del blog, el chicloideo empieza a acercarse a sus querencias. Varias tanas tenían su premio.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

ATÍPICA PESQUERÍA


Donde ha estado hoy Borriquete va muy pocas veces al año, cuando lo hace es porque así lo aconseja algún temporal. Hoy quien lo ha invitado a visitarlo ha sido el dichoso cierre perimetral. Esta zona es frecuentada por jóvenes ranos, lugareños y también algún foráneo. No ofrece demasiada dificultad. En esta época del año, los chicloideos se suelen acercar por allí, y eso es lo que andaba buscando el Borrico. Enseguida  empezó a ver tanas vacías de chicletos, algunas delataban que su antiguo morador  daba la talla, alguno habrán dejado se decía, pero no, muy pocos habían dejado, estos jóvenes son jóvenes pero también son "espabilaos". Empezaba Borriquete a sospechar que algún barril iba a ver, casi siempre cuando busca una cosa encuentra otra. Y así fue, pero no esperaba verlo de esa manera. Aún llevaba la boya en la mano para evitar que los demás accesorios que cuelgan de ella se fueran enganchando en el fondo, pues apenas habría 1 metro, cuando apareció el epinephelus todo lo largo que era entre unos bloques. Borriquete se paró en seco y dio marcha atrás,- luego se arrepintió de no haber intentado disparar, pues de haber fallado, igual más tarde lo hubiera podido sacar-. Dejó su boya y se acercó ya preparado, pero el barril, cansado de esperar y se había escondido. Borriquete busco una piedra adecuada que colocó entre su cinturón y el traje, ya que era tan poca la profundidad que resultaba difícil sumergirse sin estar pataleando de forma grotesca. Tuvo suerte y pudo verlo bajo la roca, fue un poco laborioso el sacarlo, aunque temió que le hubiese  costado más. Al poco aparecieron dos lechas despistadas en unos 3 metros de agua. 
  

lunes, 2 de noviembre de 2020

PESQUERÍA DE CIERRE PERIMETRAL


 Poco que contar sobre la pesquería de hoy, solo decir que Borriquete, debido a las limitaciones perimetrales, pensaba echar su mañana sin más, empero, como siempre, es El Soberano Artífice el que dispone, y hoy ha dispuesto que Borriquete no se salga de vacío.

domingo, 1 de noviembre de 2020

LA CORVINA LE AGUÓ LA FIESTA

 Este viernes pasado Borriquete hizo la visita que tenía pendiente, unos días antes lo intentó, pero el agua estaba aún muy sucia y no pudo encontrar las piedras de marras, así que para no perder el tiempo se salió. Este día el agua estaba estupenda, muy clara, el único pero, era que para él, ya estaba demasiado fría, a la media hora ya estaba incomodo. En las primeras piedras que llegó vio un hermoso barrilete huir rápido a esconderse bajo una gran cornisa. Después de fondear su boya, bajó por si el animal estaba asomado, cosa frecuente en los meros. Al no verlo, realizó una segunda inmersión, ya linterna en mano con la intención de "radiografiar" la cueva, enseguida vio al fondo, un merito que por su experiencia como rano- de algo le tendría que valer los años-  pensó que podía ser el que había visto antes, y que al estar muy lejos daba la impresión de ser más pequeño. Todavía realizó varias inmersiones antes de dispararle, pues la verdad, no estaba seguro de si era el que había visto antes, además, si el arpón se quedaba clavado en el fondo, no lo podría sacar, pues no llegaría a él y terminaría aquí la pesquera. Después de apuntarle durante bastante tiempo, pues el mero estaba acostado y apenas tenía ángulo disparó, en esta ocasión con suerte. Tiró rápido del fusil, después del nailon y por último del arpón en el que estaba el hermoso barrilete que apenas se debatía y que minutos antes  había visto ahí esconderse. Borriquete siguió tan animado pues acababa de meterse y ya llevaba una buena pieza, se dirigió entonces a las piedras que comentó al principio y cuando llegó, vio que las familias de tonetes seguían allí, confiadas, entrando y saliendo de sus escondrijos. En varias inmersiones fue transformando las familias numerosas en monoparentales, pero sin esquilmar, en parte porque el frio ya había hecho mella en él y en parte porque los tonetes que quedaban, ensuciaban su cueva adrede para ocultarse. Borriquete tiene argucias para salvar este último contratiempo, pero prefirió poner rumbo a tierra. Cuando iba de regreso, sobre una pradera de posidonia a medio segar, vio una enorme corvina que intentaba ocultarse. Entraba y salía de un grupo de algas para meterse en otro, en una inmersión el Borrico disparó pero erró el tiro y la flecha quedó clavada en los rizomas. Como seguía viéndola, pues no huía en línea recta, sino que daba vueltas por el mismo sitio, cogió el fusil corto sin perderla de vista. Así estuvieron un rato jugando al ratón y al gato hasta que finalmente la corvina le despistó. A pesar de llevar una pesquera importante, Borriquete se fue contrariado. La gran corvina le había aguado la fiesta. 

   

 

viernes, 30 de octubre de 2020

De la posidonia al romero.

 

 Ayer Borriquete fue a visitar a un amigo que siente pasión por la caza, en sus comienzos, este amigo también practicó la pesca en varias modalidades, luego se decantó por la caza. Borriquete, también fue cazador durante buena parte de su vida, con el tiempo dejo de salir de caza, y no es porque no le gustara, pues le gustaba tanto o más que la pesca. Creo que algo tendría que ver las innumerables trabas administrativas y de toda índole que sufren los cazadores. No tengo duda de que todos estos tipos o tipas que dictan las normas actualmente sobre la caza, no sabrían distinguir una gaviota de una paloma, o una liebre de un conejo, y si decimos una becada de una avefría, entonces ya si que no saben de lo que hablamos.

En fin, antes de marchar me regaló varios lepóridos, le he hecho los honores al primero de ellos que he gastado, en la foto de esta entrada muestro el resultado: Conejo en ajo cabañil.

jueves, 29 de octubre de 2020

Tiempo de berrea. Y también canta la grulla.

Este nuevo horario Borriquete lo prefiere, a las 7, antes las 8, ya esta clareando y se puede ir metiendo al agua, así, a las 10h  más o menos ya está fuera y tiene todo el día por delante para hacer cualquier menester.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Borriquete cumple lo que promete, aquí esta media caja.


 Hoy Borriquete ha repetido en el mismo sitio que ayer. Cuando era joven recorría la zona en el mismo día, ahora lo hace en tres, normal, antes se tiraba seis horas en el agua y ahora se tira dos. Ayer miró la previsión meteorológica, y no vio nada que lo perturbara. Al llegar el agua estaba bien y bastante clara. Entretenido estaba clavando algún tonete que otro de buen tamaño, y con varios debajo suyo esperando turno para pasar al porta peces, cuando notó una mar de leva que en principio no le dio importancia. En un instante, el fondo se removió, y apenas si se podía ver desde arriba, y tampoco bajo las piedras,_ pues nada, hoy salgo más pronto se dijo_. Mientras nadaba hacía la costa, la mar se iba poniendo más piñonenca y recordó que hará unos 10 años, hubo un fenómeno impresionante, por fortuna, no como el de hoy. Decía su suegro con muy buen criterio, que lo más peligroso de la mar era la tierra. En la costa, ya rompía con ganas, conforme se iba acercando miraba por si veía algún sitio por donde salir mejor, al no encontrar alguno que lo fuera a recibir amistosamente, colgó el fusil en la boya para tener las manos libres, aún así, pasó un mal rato.

Después, fue a recoger las lechas, pues le dieron aviso de que se las habían traído. Otro día visitara de nuevo a los tonetes, si otro rano no los visita antes. 

sábado, 17 de octubre de 2020

RANOCERDO


Hoy Borriquete ha entrado en el agua a la hora que normalmente sale de ella, sus colegas tenían ganas de ver que se cocía en el cuartelillo por la tarde, y a él también le apetecía  un poco, seguro que hará más de veinte años que no se metía a esas horas. Cuando llegó,  vio con desagrado que un ranocerdo había estado allí, lo descubrió por la botella con agua jabonosa que usamos los ranos para ponernos el traje de neopreno. La basura, sobre todo la que llevamos nosotros, hay que llevarla a casa, en la sierra no pasan los basureros. Y ya después de este inciso que da titulo a la entrada, pasemos a lo que dio la jornada. Tenía esperanza de ver alguna lecha hoy, ya que al ser sábado, no hay artes de pesca caladas, pero por lo que dicen, entran por la noche, se quedan en la red y durante el día no ves ni una. No me gusta ir al cuartelillo a coger salmonetes, pero como veía que salía de bolo, me puse a coger alguno.

 Ya no pierdo más  tiempo buscando lechas, he encargado una caja en la subasta, están sacando tantas que salen a precios ridículos.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Transparencia extrema

 Hoy Borriquete ha estado en la isla de San Francisco, ayer pasó por allí, pero porque fue a hacer unas gestiones y se acercó a ver como estaba la mar, estaba "planchá", hoy estaba piñonenca, y buena parte del recorrido muy sucia, por lo que se acercó a la orilla y estuvo marisqueando. Cuando ya llevaba un rato por la parte sur, el agua se aclaró y se puso de una transparencia, como pocas veces se ve por allí, así que cambió de técnica dentro de sus limitaciones y pudo clavar un hermoso barrilete, que de haberse debatido un poco, se hubiera ido perfectamente, pero el pobre se quedó quieto y dio tiempo a que Borriquete lo asegurara. Borriquete no se entretuvo mucho, siguió su ruta,_ se cansa o se aburre enseguida_, ¡vaya Ud. a saber! luego ya en casa está dándole vueltas: que si tenía que haber seguido allí un poco más aprovechando la transparencia...., que seguro que hubiera visto algún barril más..., pero claro, eso lo piensa cuando ya esta descansado, allí en el agua está deseando salir y pegarse una ducha caliente.

 

sábado, 10 de octubre de 2020

Hoy no había lechas en el cuartelillo


 Lo que si había, era gran cantidad de una especie de medusa que afortunadamente no pica, y otras con forma de tubos transparentes y puntos luminosos dentro, en los documentales de tv alguna vez las he visto  y lo comentaban como un hecho insólito, por aquí son muy frecuentes, lo que si he observado es que cuando abunda cualquier tipo de medusa, los peces, salvo algunas excepciones que las mordisquean, prefieren irse a otro sitio.

miércoles, 7 de octubre de 2020

SALADAS HISTORIETAS

 Esta mañana Borriquete volvió  por "los morteretes", al ser de noche aún cuando llegó, pudo ver que toda la zona que quería tocar estaba repleta de balizas con su luz, señalizadoras de artes de pesca, morunas, bonitoleras...como una estaba justo encima de las piedras que quería mirar, decidió cambiar  y se metió por otro sitio también perteneciente al "morterete", otro día visitaría las citadas piedras. Al poco de meterse, en la primera tana clavó el primer tonete, en la segunda el segundo y así hasta 4, en esta época "los morteretes" no suelen defraudar. Meditando estaba Borriquete si  seguir un poco o salirse, pues la faena ya la tenía hecha, cuando vio un pesquero cuya proa lo enfilaba, aguardó un poco y viendo que aquel no cambiaba de rumbo decidió apartarse. En esto estaba cuando oyó un vocerío que de la embarcación venía, resulta que se les había "liao" un cabo en la hélice y haber si lo podía cortar. A Borriquete no le importó, al contrarío, se alegró, pues sabía que la lecha ya la tenía asegurada, los del barco le dejaron un cuchillo de grandes dimensiones que cortaba solo con mirarlo, con él y 4 o 5 capuzones liberó la hélice. El patrón del barco, quizás viendo lo ajada de la boya de Borriquete, debió pensar que este pasaría  necesidad y le ofreció una bacoreta para comer, Borriquete le dijo entonces que mejor una lecha _ los tonetes, son molestosos para limpiar, en cambio aquellas se limpian muy fácil y es uno de sus pescados favoritos_, a lo que el patrón accedió de buen grado. Borriquete se fue satisfecho por su labor y los del barco igual con su hélice libre. 

 



lunes, 7 de septiembre de 2020


  El curricán de fondo, aunque a veces es aburrido, también tiene sus devotos, sus capturas suelen ser de buena factura. 

lunes, 24 de febrero de 2020

miércoles, 12 de febrero de 2020

Más visitas al cuartelillo

                                           ¡Venga que vamos tarde!
                                                 Luego habrá que subir
                                           Cala Aguilar desde "el cuartelillo"

sábado, 1 de febrero de 2020

De nuevo en el cuartelillo

Pocas veces está el agua turbia por esta zona, hoy ha sido un día de esos, pese a que la mar estaba en calma, la visibilidad apenas llegaba a los dos o tres metros.

sábado, 18 de enero de 2020

Día gris en La chapa de la Galera


La borrasca Gloria, estaba anunciada para mañana domingo, pero hoy sábado como se aprecia en las fotos, la mar estaba tranquila, a media mañana, empezó a llover, a mi no me molestaba, ya que en el mar había mucha más agua, pero a mis compañeros de viaje si, pues ellos estaban en tierra pescando con sus cañas, así que nos volvimos pronto.