viernes, 30 de octubre de 2020

De la posidonia al romero.

 

 Ayer Borriquete fue a visitar a un amigo que siente pasión por la caza, en sus comienzos, este amigo también practicó la pesca en varias modalidades, luego se decantó por la caza. Borriquete, también fue cazador durante buena parte de su vida, con el tiempo dejo de salir de caza, y no es porque no le gustara, pues le gustaba tanto o más que la pesca. Creo que algo tendría que ver las innumerables trabas administrativas y de toda índole que sufren los cazadores. No tengo duda de que todos estos tipos o tipas que dictan las normas actualmente sobre la caza, no sabrían distinguir una gaviota de una paloma, o una liebre de un conejo, y si decimos una becada de una avefría, entonces ya si que no saben de lo que hablamos.

En fin, antes de marchar me regaló varios lepóridos, le he hecho los honores al primero de ellos que he gastado, en la foto de esta entrada muestro el resultado: Conejo en ajo cabañil.

jueves, 29 de octubre de 2020

Tiempo de berrea. Y también canta la grulla.

Este nuevo horario Borriquete lo prefiere, a las 7, antes las 8, ya esta clareando y se puede ir metiendo al agua, así, a las 10h  más o menos ya está fuera y tiene todo el día por delante para hacer cualquier menester.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Borriquete cumple lo que promete, aquí esta media caja.


 Hoy Borriquete ha repetido en el mismo sitio que ayer. Cuando era joven recorría la zona en el mismo día, ahora lo hace en tres, normal, antes se tiraba seis horas en el agua y ahora se tira dos. Ayer miró la previsión meteorológica, y no vio nada que lo perturbara. Al llegar el agua estaba bien y bastante clara. Entretenido estaba clavando algún tonete que otro de buen tamaño, y con varios debajo suyo esperando turno para pasar al porta peces, cuando notó una mar de leva que en principio no le dio importancia. En un instante, el fondo se removió, y apenas si se podía ver desde arriba, y tampoco bajo las piedras,_ pues nada, hoy salgo más pronto se dijo_. Mientras nadaba hacía la costa, la mar se iba poniendo más piñonenca y recordó que hará unos 10 años, hubo un fenómeno impresionante, por fortuna, no como el de hoy. Decía su suegro con muy buen criterio, que lo más peligroso de la mar era la tierra. En la costa, ya rompía con ganas, conforme se iba acercando miraba por si veía algún sitio por donde salir mejor, al no encontrar alguno que lo fuera a recibir amistosamente, colgó el fusil en la boya para tener las manos libres, aún así, pasó un mal rato.

Después, fue a recoger las lechas, pues le dieron aviso de que se las habían traído. Otro día visitara de nuevo a los tonetes, si otro rano no los visita antes. 

sábado, 17 de octubre de 2020

RANOCERDO


Hoy Borriquete ha entrado en el agua a la hora que normalmente sale de ella, sus colegas tenían ganas de ver que se cocía en el cuartelillo por la tarde, y a él también le apetecía  un poco, seguro que hará más de veinte años que no se metía a esas horas. Cuando llegó,  vio con desagrado que un ranocerdo había estado allí, lo descubrió por la botella con agua jabonosa que usamos los ranos para ponernos el traje de neopreno. La basura, sobre todo la que llevamos nosotros, hay que llevarla a casa, en la sierra no pasan los basureros. Y ya después de este inciso que da titulo a la entrada, pasemos a lo que dio la jornada. Tenía esperanza de ver alguna lecha hoy, ya que al ser sábado, no hay artes de pesca caladas, pero por lo que dicen, entran por la noche, se quedan en la red y durante el día no ves ni una. No me gusta ir al cuartelillo a coger salmonetes, pero como veía que salía de bolo, me puse a coger alguno.

 Ya no pierdo más  tiempo buscando lechas, he encargado una caja en la subasta, están sacando tantas que salen a precios ridículos.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Transparencia extrema

 Hoy Borriquete ha estado en la isla de San Francisco, ayer pasó por allí, pero porque fue a hacer unas gestiones y se acercó a ver como estaba la mar, estaba "planchá", hoy estaba piñonenca, y buena parte del recorrido muy sucia, por lo que se acercó a la orilla y estuvo marisqueando. Cuando ya llevaba un rato por la parte sur, el agua se aclaró y se puso de una transparencia, como pocas veces se ve por allí, así que cambió de técnica dentro de sus limitaciones y pudo clavar un hermoso barrilete, que de haberse debatido un poco, se hubiera ido perfectamente, pero el pobre se quedó quieto y dio tiempo a que Borriquete lo asegurara. Borriquete no se entretuvo mucho, siguió su ruta,_ se cansa o se aburre enseguida_, ¡vaya Ud. a saber! luego ya en casa está dándole vueltas: que si tenía que haber seguido allí un poco más aprovechando la transparencia...., que seguro que hubiera visto algún barril más..., pero claro, eso lo piensa cuando ya esta descansado, allí en el agua está deseando salir y pegarse una ducha caliente.

 

sábado, 10 de octubre de 2020

Hoy no había lechas en el cuartelillo


 Lo que si había, era gran cantidad de una especie de medusa que afortunadamente no pica, y otras con forma de tubos transparentes y puntos luminosos dentro, en los documentales de tv alguna vez las he visto  y lo comentaban como un hecho insólito, por aquí son muy frecuentes, lo que si he observado es que cuando abunda cualquier tipo de medusa, los peces, salvo algunas excepciones que las mordisquean, prefieren irse a otro sitio.

miércoles, 7 de octubre de 2020

SALADAS HISTORIETAS

 Esta mañana Borriquete volvió  por "los morteretes", al ser de noche aún cuando llegó, pudo ver que toda la zona que quería tocar estaba repleta de balizas con su luz, señalizadoras de artes de pesca, morunas, bonitoleras...como una estaba justo encima de las piedras que quería mirar, decidió cambiar  y se metió por otro sitio también perteneciente al "morterete", otro día visitaría las citadas piedras. Al poco de meterse, en la primera tana clavó el primer tonete, en la segunda el segundo y así hasta 4, en esta época "los morteretes" no suelen defraudar. Meditando estaba Borriquete si  seguir un poco o salirse, pues la faena ya la tenía hecha, cuando vio un pesquero cuya proa lo enfilaba, aguardó un poco y viendo que aquel no cambiaba de rumbo decidió apartarse. En esto estaba cuando oyó un vocerío que de la embarcación venía, resulta que se les había "liao" un cabo en la hélice y haber si lo podía cortar. A Borriquete no le importó, al contrarío, se alegró, pues sabía que la lecha ya la tenía asegurada, los del barco le dejaron un cuchillo de grandes dimensiones que cortaba solo con mirarlo, con él y 4 o 5 capuzones liberó la hélice. El patrón del barco, quizás viendo lo ajada de la boya de Borriquete, debió pensar que este pasaría  necesidad y le ofreció una bacoreta para comer, Borriquete le dijo entonces que mejor una lecha _ los tonetes, son molestosos para limpiar, en cambio aquellas se limpian muy fácil y es uno de sus pescados favoritos_, a lo que el patrón accedió de buen grado. Borriquete se fue satisfecho por su labor y los del barco igual con su hélice libre.