martes, 14 de marzo de 2023
Lenguado enterrado
Vio El Borrico un bulto enterrado en la arena, -sería una sepia pensó-, pero el caso es que no le resultaba familiar esa forma, ni encontraba la ubicación de la cabeza, ni sus ojos, otras veces lo que estaba enterrado era una temblaera, "pez torpedo", pero esto sabía que no lo era, el caso es que para salir de dudas decidió que lo mejor sería disparar, y después preguntar. ¡Era un lenguado!
Sargordo
Borriquete no suele tirarle últimamente a los sargos, pues de un tiempo a esta parte, no sabe porqué, muchos de ellos su carne es como goma, muy desagradables de comer. Este era muy grande y el borrico no pudo con la tentación de llevarlo en la boya.
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