M´has mojado otra vez la oreja. Ya solo sueño en capturar un calamar, dos, tres, o tropecientos clamares, como ese, o mas grandes, si es posible. Gracias por ponerme los dientes tan largos. Je,je. Un saludo.
Amigo Alfonso, veo que tienes por fans a un anónimo pertinazmente ecologeta. Respeto a todos los ecologetas, pues exceptuando algunos casos que conozco, casi ninguno llega con esas ideas a la vejez y ni siquiera a la madurez. Esas ideas son algo necesario para el equilibrio del mundo. Si no hubiese imberbes ecologetas, los poderosos no tendrían una fuerza que les contrarreste en sus fechorías de aniquilar el planeta. Gracias a los ecologetas el mundo sigue subsistiendo igual que en el Paraíso, aún en pequeños espacios de este planeta. Amigo Alfonso, dale las gracias a ese o esa fan ecologeta que se aferra a tu blog como un pequeño piojo, porque en el alma y en las ideas intiles del ecologeta está la salvación del planeta. Y no blasfemes contra ellos, porque son como un inocente pezqueñin, que no sabe que su captura por toneladas hará diezmar las reservas de la mar para muchas generaciones. Un saludo.
2 comentarios:
M´has mojado otra vez la oreja. Ya solo sueño en capturar un calamar, dos, tres, o tropecientos clamares, como ese, o mas grandes, si es posible. Gracias por ponerme los dientes tan largos. Je,je. Un saludo.
Amigo Alfonso, veo que tienes por fans a un anónimo pertinazmente ecologeta. Respeto a todos los ecologetas, pues exceptuando algunos casos que conozco, casi ninguno llega con esas ideas a la vejez y ni siquiera a la madurez. Esas ideas son algo necesario para el equilibrio del mundo. Si no hubiese imberbes ecologetas, los poderosos no tendrían una fuerza que les contrarreste en sus fechorías de aniquilar el planeta. Gracias a los ecologetas el mundo sigue subsistiendo igual que en el Paraíso, aún en pequeños espacios de este planeta.
Amigo Alfonso, dale las gracias a ese o esa fan ecologeta que se aferra a tu blog como un pequeño piojo, porque en el alma y en las ideas intiles del ecologeta está la salvación del planeta. Y no blasfemes contra ellos, porque son como un inocente pezqueñin, que no sabe que su captura por toneladas hará diezmar las reservas de la mar para muchas generaciones. Un saludo.
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