
Hoy Borriquete ha tenido un golpe de suerte al capturar un barrilete. No por el hecho de verlo y clavarlo, sino por otros motivos que a continuación paso a describir.
Esta mañana, Borriquete madrugo como casi siempre para ir a pescar. Aprovechando que existía una gran nitidez y dada la ausencia de chicletos, salio por fuera por si veía algún pez. Muy poco tiempo tardó en descubrir un epinephelus, que en el argot pesquero, “haciendo la vela estaba”,pero por poco tiempo pues enseguida se escondió en una roca cercana. Borriquete después de hiperventilarse, bajó y localizó al animal fácilmente bajo la roca, al mismo tiempo que dedujo que en esa posición seria difícil sacarlo. Empero supuso que por el otro extremo la roca tendría huecos por donde podría rematarlo con facilidad; así que le disparo y en la siguiente inmersión fue al lado contrario de la roca con la esperanza de encontrar el hueco por donde solucionar el problema. Pero contra todo pronostico, la roca no ofrecía por el otro extremo ninguna apertura por donde descubrir al mero. Después de intentar varias veces el sacarlo sin conseguirlo, Borriquete se acordó entonces de Leonardo di Caprio y de lo que sufriría en la gélidas aguas del atlántico norte, y pensó que él todavía lo estaba pasando peor, pues Leonardo tenía el consuelo de tener a su amada viéndolo, en cambio él solo tenía algunos sabañones en las manos a causa del frío que estaba pasando este puto invierno; despues de estas reflexiones, decidió cortar el nailon del arpón y atarlo a un plomo que se quitó del cinto y volver al día siguiente más descansado. Había nadado unos cien metros cuando pensó que igual la flecha a causa de los tirones que había dado podría haberse introducido en el cuerpo del mero y este al debatirse con violencia podría escapar como le sucedió en otra ocasión, así que desnado lo nadado y volvió a examinar al mero con la intención de asegurarlo más. Y ahora es cuando viene el golpe de suerte, pues al iluminar la cueva con la linterna, Borriquete vio pasmado, que el barrilete se había desecho de la flecha y se encontraba todavía en la cueva, pero en esta ocasión, en una posición muy buena para sacarlo.Por lo que, tan rápido como pudo, cogío su segundo fusíl y remató al animal.

5 comentarios:
Bueno, pues muchas gracias por esa foto tan elocuente. Imagino que el trabajo fue arduo, pues la salida del disparo apunta hacia la barriga, y aunque el arpón penetrase por zona dura, tal vez sacar al animal de su guarida no fue un trabajo fácil. Lo que ya no me cuadra es el campo de golf que se ve en la fotografía. Que yo sepa en las lagunas de los campos de golf no son hábitat habitual del epinephelus guaza.
Enhorabuena y gracias por ponerme el listón alto. Con esa zanahoría, sería capaz de meterme a bucear aunque el agua no esté quemando y el frio me haga salir temblando. Un saludo.
ese campo de golf es la pared pintada que hay detrar de donde nos tomamos el asiatico hace unos dias,¡ya le has vuelto a meter algo a la pipa!
Hola Alfonso. Estoy seguro que, ni pescando un mero tres veces mas grande que el que has pescado hoy, podría haberme pasado tan buen rato, como he pasado leyendo tu artículo sobre la captura del mero. Yo tengo una boya que atrae a los meros, pero, por lo que veo, tu tienes una linterna que hipnotiza o idiotiza a los meros, antes de dispararles, durante el disparo y después de haberse deshecho del arpón clavado. En fin, si yo además de la boya que atrae a los meros, me pudiese hacer con tu linterna hipnotizadora, o idiotizadora de meros, otro gallo cantaría. Pero como no la tengo, no gano para limas afiladientes. Ya casi no necesitaría el fusil, creo que al próximo mero que vea le clavo un colmillo. Je,je. Un saludo y otra vez enhorabuena por tener esa linterna.
como no quites las fotos de los meros pequeños te ban a clujir
Antes de escribir en un blog ajeno habría que aprender a escribir. Quien no sabe escribir y además se atreve a insultar e incluso se atreve a amenazar a otros, si fuese mayor de edad, podría incurrir en un delito de amenazas. El ser analfabeto y el no saber escribir, no impide entrar en la cárcel a quien amenaza a otros. Un saludo.
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