Noto que los dientes me arrastran ya por el suelo. Y todo por no madrugar. Tu has visto al abuelo que era un madrugador y yo a los nietos, que se acostaron tarde de marcha y hoy tampoco han madrugado, igual que yo. Hoy, después del infanticidio, del pescador africano con baypas que no puede pescar, ya solo me faltaban las Zepas. Un saludo.
1 comentario:
Noto que los dientes me arrastran ya por el suelo. Y todo por no madrugar. Tu has visto al abuelo que era un madrugador y yo a los nietos, que se acostaron tarde de marcha y hoy tampoco han madrugado, igual que yo. Hoy, después del infanticidio, del pescador africano con baypas que no puede pescar, ya solo me faltaban las Zepas. Un saludo.
Publicar un comentario